¿Qué es una auditoría?
Una auditoría es una revisión sistemática de los registros financieros y operaciones de tu empresa. Puede ser interna, externa, fiscal o financiera.
Tipos de auditoría
Auditoría Fiscal
Revisión del SAT para verificar el correcto pago de impuestos. La más temida pero puede evitarse con buena preparación.
Auditoría Financiera
Revisión de estados financieros para inversionistas, bancos o accionistas. Certifica que tus números son correctos.
Auditoría Operacional
Evalúa eficiencia de procesos y cumplimiento de procedimientos internos.
Auditoría de Nómina
Verifica el correcto cálculo y pago de sueldos, prestaciones e impuestos laborales.
Checklist de preparación (3 meses antes)
Documentación financiera
- ☐ Estados financieros completos (balance, estado de resultados, flujo de efectivo)
- ☐ Libro diario y mayor actualizados
- ☐ Conciliaciones bancarias de todos los meses
- ☐ Pólizas contables con documentación soporte
- ☐ Arqueos de caja
Documentación fiscal
- ☐ Declaraciones mensuales y anuales presentadas
- ☐ CFDI de ingresos y egresos completos
- ☐ Comprobantes de pagos de impuestos
- ☐ Constancias de retenciones
- ☐ Acuses del SAT de declaraciones
Documentación laboral
- ☐ Contratos de trabajo firmados
- ☐ Recibos de nómina timbrados
- ☐ Alta de trabajadores ante IMSS
- ☐ Comprobantes de pago de cuotas IMSS e Infonavit
- ☐ Expedientes de empleados completos
Inventarios y activos
- ☐ Inventario físico actualizado
- ☐ Registro de activos fijos
- ☐ Depreciaciones calculadas correctamente
- ☐ Pólizas de seguro vigentes
Áreas críticas a revisar
1. Ingresos
Verifica que todos los ingresos estén facturados correctamente con CFDI. Cruza con estados de cuenta bancarios.
2. Gastos
Asegúrate de que todos los gastos deducidos cumplan requisitos fiscales:
- CFDI válido
- Pago bancarizado
- Estrictamente indispensables
- A nombre de la empresa
3. Nómina
La nómina es una de las áreas más auditadas. Verifica:
- Cálculo correcto de sueldos y prestaciones
- Retenciones de ISR aplicadas correctamente
- Pagos de IMSS e Infonavit al día
- CFDI de nómina debidamente timbrados
4. IVA
Revisa que el IVA acreditable sea correcto:
- Solo de gastos deducibles
- CFDI válidos
- Pagos realizados efectivamente
Errores comunes que encuentran los auditores
1. Facturas apócrifas
CFDI emitidos por empresas fantasma. El SAT tiene listas públicas que debes revisar.
2. Gastos no deducibles
- Gastos personales
- Sin comprobante fiscal
- Pagados en efectivo (más de $2,000)
- No relacionados con la actividad
3. Descuadres contables
- Balance que no cuadra
- Diferencias entre contabilidad y declaraciones
- Conciliaciones bancarias sin realizar
4. Omisión de ingresos
Ingresos no declarados o facturados. Cruzar con depósitos bancarios es esencial.
Durante la auditoría
Designa un responsable
Asigna a una persona (contador o director financiero) como punto de contacto único con los auditores.
Proporciona un espacio adecuado
Una sala tranquila con mesa, sillas y acceso a impresora y escáner.
Responde con prontitud
Entrega la información solicitada lo más rápido posible. Los retrasos generan sospechas.
Sé transparente
Si hay un error, reconócelo y muestra cómo lo corregirás. Ocultar información empeora las cosas.
Documenta todo
Lleva un registro de qué documentos entregaste, cuándo y a quién.
Después de la auditoría
Revisa los hallazgos
Lee cuidadosamente el informe de auditoría. Entiende cada observación.
Implementa mejoras
Corrige las deficiencias identificadas. Crea un plan de acción con fechas específicas.
Seguimiento
Si es una auditoría fiscal con ajustes, cumple con los plazos para presentar aclaraciones o pagar diferencias.
Prevención: La mejor estrategia
Auditorías internas periódicas
Realiza revisiones trimestrales de tus registros. Es más fácil corregir sobre la marcha.
Mantén todo digitalizado
Guarda tus CFDI y documentos en la nube con backup. Organízalos por mes y tipo.
Capacitación continua
Mantén a tu equipo contable actualizado con las últimas regulaciones fiscales.
Asesoría profesional
Contrata a un contador certificado. El ahorro fiscal y la tranquilidad valen mucho más que su costo.
Conclusión
Una auditoría no debe ser motivo de pánico si llevas tus registros en orden. La clave está en la preparación constante, no en el estudio de último minuto cuando ya te notificaron.
Recuerda: el mejor momento para prepararse para una auditoría es antes de que te la notifiquen.